La Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) lanzó la Licitación Pública Nacional CAASD-CCC-LPN-2025-0016, con un presupuesto de RD$5,480,549,976.49 destinado a obras de saneamiento de aproximadamente 25 cañadas en el Gran Santo Domingo. La iniciativa forma parte del programa de infraestructura sanitaria más ambicioso de la institución en los últimos años.
Zonas y cañadas incluidas en el proyecto
El proyecto abarca intervenciones en múltiples municipios del Gran Santo Domingo. En Los Alcarrizos se trabajarán las cañadas Jicaco, Chavón, Barrio La Fe y las cañadas Obras Públicas I, II, III y V. En Pantoja se intervendrán Villa del Palmar, Colina del Arroyo y Villa Linda II. En Sabana Perdida se contempla el saneamiento de El Alto y La Pipiota.
Además, el proyecto incluye las cañadas Brisas del Norte, Boronoto y Marañón en Santo Domingo Norte, la cañada Bonavide en Los Guandules, y las cañadas Manoguayabo, Arroyo Hondo y Los Girasoles en otras demarcaciones del Gran Santo Domingo.
Objetivos del programa
Según la CAASD, las obras no solo buscan sanear las cañadas y construir la infraestructura asociada de alcantarillado, sino también prevenir desastres naturales, particularmente inundaciones que afectan a decenas de miles de familias en zonas vulnerables durante la temporada ciclónica.
El director general de la institución, Felipe Suberví, ha destacado que el programa está coordinado con el Ministerio de la Presidencia, Medio Ambiente, las alcaldías del Distrito Nacional y Santo Domingo Este, y la Armada de la República Dominicana.
Relevancia para los sistemas sépticos privados
La expansión de la red de alcantarillado sanitario que acompaña estos proyectos representa un paso importante hacia la reducción de la dependencia exclusiva de pozos sépticos en zonas densamente pobladas. Sin embargo, en las áreas que aún no cuentan con conexión al alcantarillado público, el mantenimiento regular de los pozos sépticos privados sigue siendo la única solución de saneamiento disponible para miles de hogares y negocios del Gran Santo Domingo.
Mientras las obras de infraestructura pública avanzan, el mantenimiento preventivo de los sistemas sépticos existentes garantiza que las familias no enfrenten emergencias sanitarias. Una limpieza periódica evita desbordamientos que pueden contaminar los mismos afluentes que el Estado invierte miles de millones en sanear.
